lunes, 11 de junio de 2012

BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE: Un estilo sobrio elegante y sencillo

BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE

Pasaremos a la historia por nuestros actos. Si dentro de 50 años aún quedan historiadores y se han conservado cinescopios de lo emitido en una semana por las tres cadenas, encontrarán registradas en blanco y negro o en color, pruebas de nuestra decadencia, nuestro escapismo y nuestro aislamiento de las realidades del mundo en que vivimos.





George Clooney es el director y guionista, que adaptó la realidad del final de la caza de brujas hacia los comunistas en Estados Unidos, en este film en blanco y negro, del año 2005. A través de la etapa final de la brillante carrera del periodista, Edward R. Murrow, Clooney retrata la situación del equipo de informativos de la CBS en los años 50 con el trasfondo del comienzo de la Guerra Fría y la persecución interna de EEUU a todo aquel que profesase ideas comunistas o socialistas.

El desfile de trajes de sastre con el clásico estilo de chaqueta en versiones muy similares de Edward R. Murrow (David Strathairn) y el resto del vestuario corre a cargo de la británica Louise Frogley que lleva trabajando en diseño de vestuario desde 1983. Ha participado en trabajos tan variados como Los idus de marzo (2011), 007: Quantum of Solace (2008), o Iron Man 3 (que actualmente está en fase de rodaje y llegará a los cines en 2013).





Dentro de la sobriedad de los trajes de chaqueta como uniforme de trabajo del sector masculino de los periodistas de la película, cabe destacar el uso de corbatas finas típicas de los años cincuenta y también más anchas, el uso extendido de tirantes en detrimento del cinturón, las gafas de pasta y el predominio de la camisa blanca no es una casualidad. Se utiliza como color predominante durante toda la película como una forma de ensalzar la transparencia, la verdad y la sencillez del buen periodismo.






El sector femenino, por otro lado, lleva una línea muy fifties o típica de los años cincuenta, vestidos por debajo de la rodilla, con poco vuelo y líneas mucho más rectas que en los años cuarenta si hablamos de los outfits de Shirley Wershba interpretada por Patricia Clarkson. Su estilo es recatado y discreto, su personaje quiere mostrar su lado más profesional y utiliza colores oscuros para reforzar esa discreción y rectitud.



Somos una sociedad opulenta, acomodada y autocomplaciente. Adolecemos de una alergia innata a la información que nos perturba, los medios son un reflejo de esta situación. Como no dejemos de considerarnos un negocio y no reconozcamos que la televisión está básicamente enfocada a distraernos, engañarnos, entretenernos y aislarnos, la televisión y los que la financian, los que la ven y los que la producen podrían percatarse del error demasiado tarde.



viernes, 8 de junio de 2012

LA CHICA DEL PUENTE: estilo garçonne y circense desde París

LA CHICA DEL PUENTE




Es de noche en París, el Sena se desliza por su cauce sin detenerse y una chica con los ojos llorosos está apunto de abrazar el agua en un salto    definitivo desde el puente. Hablamos de Adèle (Vanesa Paradis) y de su salvador, Gabor (Daniel Auteuil) dirigidos por el director, guionista y actor francés Patrice Leconte, autor de otros largometrajes reconocidos internacionalmente como Monsieur Hire y el Hombre del tren.
Estrenada en España en el año 2000, Annie Périer es la diseñadora de vestuario de esta obra con una maravillosa fotografía y además una habitual en los trabajos de Patrice Leconte por Confidencias muy íntimas (2003) y El Hombre del tren.


Gabor rescata a la joven Adéle para ofrecerle una forma de morir más emocionante y efectiva que el puente desde el que pretendía dar su último adiós. La introduce en el mundo circense como a una asustada Pretty Woman a la que se lleva de compras. En ese momento, la estética de la película parece menos oscura y dramática. Con un aire más alegre en vestuario, Adéle pasa de un estilo ligeramente grunge a un corte de pelo garçonne y un vestuario algo más espectacular para sus números como diana del lanza cuchillos.

Adéle se convierte en la estrella del espéctaculo, sobre ella recaen todas las miradas y es ella la que genera emociones de miedo, estupefacción o asombro en el público.  Su vestuario incluye lentejuelas, pedrería y sencillez en las joyas lo que resalta la desnudez de la piel y deja absolutamente desnuda su piel de adornos para enfrentarse a los afilados cuchillos. Ambos protagonistas alcanzan un gran nivel de compenetración y confianza que muestra toda su humanidad poco a poco. Lo que empieza siendo un juego terrorífico para la protagonista acaba combinando con sensualidad y la sexualidad. 

En la última parte del film, la línea predominante es mucho más casual y sencilla, la espectacularidad de los outfits llamativos de escenario deja paso a la comodidad y al recato mientras se produce la búsqueda entre estos dos seres perdidos que bailan entre desequilibrio y la seducción.









jueves, 7 de junio de 2012

LOS JUEGOS DEL HAMBRE: elitismo y pobreza

LOS JUEGOS DEL HAMBRE


Este film de Gary Ross que pertenece a una trilogía de libros de Suzzane Collins, combina acción, ciencia ficción y drama. Es una fusión de estéticas, cuanto menos interesante, la línea de vestuario de Los Juegos del Hambre (2012) nos muestra la marcada división entre ricos y pobres de forma bastante radical de una forma casi propia de siglos pasados como el XVII o el XVIII. 
La clase baja lleva un atuendo que bien podría haber salido de Ana Frank por su simplicidad y cortes de falda largos con la excepción de la protagonista, Katniss Everdeen (interpretada por Jennifer Lawrence), que lleva algunas prendas más actuales como pantalones y una cazadora de cuero marrón al comienzo del largometraje. Esta estética uniforme en colores (tonos blancos, beige y tierra) no hace sino reforzar la imagen de sumisión al régimen autocrático y clasista en el que tienen que sobrevivir los personajes de los distritos bajos.


Por otro lado, los personajes de la clase alta llevan un atuendo entre el neobarroco y el futurismo. Las mujeres visten absolutamente afrancesadas imitando los cortes de pelo de la corte de Luis XVI, al más puro estilo Maria Antonieta. Utilizan colores excesivos y adornos excéntricos y atuendos dignos de las colecciones de alta costura de París que muestran toda la frivolidad que separa su mundo del de los distritos más pobres donde tratan de no morir de hambre. El clase alta vive en un continuo desfile de opulencia y gasto que no parece significar lo más mínimo para ellos, mientras que los recursos de los pobres son explotados a cambio de poco o nada.


El futurismo se muestra sobre todo en la tecnología avanzada que utilizan y en el mobiliario del que son rodeados los elegidos por los juegos del hambre al llegar a su hogar temporal de preparación. También así en la coloración del pelo, en ocasiones azúl y la barba y los trajes de los hombres de clase alta que se asemejan a la estética gótica de las películas de Tim Burton.


Los elegidos de los distritos para pelear entre sí por sobrevivir se ven de repente rodeados por un mundo  de riqueza donde reina la apariencia antes que las habilidades y donde la muerte forma parte del lo más importante: el espectáculo, en el que además han sido forzados a tomar parte. Los trajes ajustados que utilizan para entrenar y presentar su habilidades y su línea de súper héroes recuerda mucho a un cierto militarismo  aeronáutico y a los trajes de las películas de X-men


Una presentación digna de galas de cine y una actitud teatral producto del reality show en el que han padecido. Eso es lo que nos encontramos tras la batalla en la Arena. Los ganadores del distrito 12 han sufrido una transformación en actitud y en estética en la parecen haber adoptado el estilo de vida de la clase alta y forman parte de la actitud superficial y el juego mediático que les caracteriza en frivolidad y espectacularidad. 





MARIA ANTONIETA: opulencia y rococó


-Hoy hay mucha gente en Versalles.- 
Esta fue la frase que Maria Antonieta (Kirsten Dunst) se vio obligada a pronunciar ante la presencia de la amante del Rey. Las cuestiones de protocolo impedían a Madame Du Barry dirigirle la palabra a la delfina de Francia, si ella no pronunciaba antes unas palabras, por cuestiones de protocolo.


Ambas poseían además dos estilos y vidas absolutamente chocantes. Por un lado Madame Du Barry disfrutaba con las excentricidades de un estilo exótico en colores intensos dentro del lenguaje de los trajes barrocos. Recargaba sus atuendos con las joyas que le regalaba el rey, rozando deliberadamente el exceso como una forma de llamar la atención ante la corte francesa. Por este motivo era objeto de las burlas de la propia Maria Antonieta y el resto de la corte, como bien refleja este film de Sofia Coppola (2006).
Si bien no voy a detenerme mucho a hablar del ritmo narrativo de la película y otros aspectos biográficos de la reina que no encajan con mis gustos cinematográficos, si considero que estéticamente es una película formidable. Coppola realiza un retrato diferente aunque superficial de la vida de una reina adolescente en Versalles -a través de la interpretación de Kirsten Dunst (con la que ya había trabajado anteriormente en Las Vírgenes Suicidas).

Milena Canonero, consiguió el Óscar por el vestuario de la película, que conllevó un intenso trabajo de documentación y estudio de la estética a través de grabados y pinturas. Pero Canonero ha trabajado en films tan variados como la Naranja Mecánica, Macbeth, la II y III parte de El Padrino o Romeo y Julieta.

El estilo de los vestidos de Maria Antonieta está directamente inspirado en las pinturas que se conservan de ella, y al contrario que Mademe Du Barry o el resto de la corte, la delfina consagra la excentricidad francesa con los tonos pastel a través de las plumas, los abanicos, los llamativos tocados y las joyas. Además pone de moda las pelucas XXL en Versalles. 

La corte de Maria Antonieta luce los mismos tonos pastel que ella haciendo que su estética contraste con las extravagancias del resto de la corte, que sí utiliza tonos más marcados. El delfín por otro lado lleva un estilo afrancesado sin buscar llamar la atención ni el exceso.Su gama cromática va desde los tonos pastel o otros más intensos y oscuros. Durante las primeras etapas se le ve menos afrancesado que en la últimas en cuanto al uso de pelucas blancas.

En la última etapa del film el vestuario refleja el cambio de actitud de la reina de Francia, cuando se aleja de la corte al Petit Trianon para llevar una vida alejada del protocolo y los excesos del juego, entre otros. Las pelucas y los vestidos se rebajan en volúmen y rigidez para quedarse en delicados y sencillos trajes y peinados. El vestuario evoluciona y nos cuenta como Maria Antonieta pasa de encontrarse vigilada y encorsetada las 24 horas del día a como busca su propio espacio de comodidad y tranquilidad lejos de los desfiles de lujo que bien podría haber firmado Galliano en su etapa en Dior.


martes, 24 de abril de 2012

IN TIME: Estilo de ciencia ficción



Este film de Andrew Niccol sobre un futuro sin dinero en el que el tiempo es la moneda de cambio que mueve un capitalismo crudo y despiadado, es una mezcla de ciencia ficción y suspense

Justin Timberlake y Amanda Seyfried protagonizan en In Time una estética en vestuario cargada de influencias de films referentes en ciencia ficción como Blade Runner o otros como El Quinto Elemento
Se rescata la estética cyberpunk del film de Ridley Scott sobre un mundo de ingeniería genética donde el vestuario consiguió el Bafta (1982) al mejor diseño de vestuario a cargo de Charles Knode y Michael Kaplan.
Colleen Atwood es la encargada de vestuario de In Time, con películas a sus espaldas como El silencio de los corderos, Big Fish, Eduardo Manos Tijeras, Alicia en el País de las Maravillas o The Tourist. Colleen viste a Sylvia Weis (Amanda Seyfried) similar a Pris (Daryl Hannah) en varios aspectos: el corte de pelo simétrico  es muy similar al de Blade Runner aunque la coloración recuerda más a la película de El Quinto Elemento, busca resaltar una mirada angelical y un rostro aniñado inmortal y atemporal.
Los estilismos punk de ambas películas separados por unas cuantas décadas de diferencia se acercan en cuanto a que se resalta lo mismo de ambas protagonistas: las piernas.


 En In Time predominan mucho más los vestidos que en Blade Runner donde el aspecto es mucho más punk, pero eso se debe a que el guión exige que la protagonista tenga que marcar un cierto elitismo para diferenciarse de los pobres del gueto.

El cuero, las medias negras y los tacones son también una parte esencial del vestuario de la mimada Sylvia Weis, y su personaje no experimenta cambios en la línea de vestuario a lo largo del film. Sin embargo JustinTimberlake o su alter ego Will Salas, de origen humilde si pasan de armario  con un estilo casual alejado de las extravagancias de la ciencia ficción para pasar a un estilo más sofisticado y elitista con blazers, y trajes completos para mezclarse entre la clase alta.

El vestuario menos atractivo de la película considero que es el de Raymond Leon (el guardián del tiempo), es una copia manifiesta de Matrix con todo descaro a la que podían haber hecho un lavado de imagen, a pesar de que le aporta el dramatismo necesario para ser un personaje de acción que vive con los minutos tan racionados.

martes, 17 de abril de 2012

ANNIE HALL: La reinvención de los trajes masculinos

ANNIE HALL


Después de décadas cargadamente femeninas como los 50 y de que el genial Yves Saint Laurent vistiera a sus modelos con trajes masculinos en los locos 60, Annie Hall es uno de los mejores y rompedores ejemplos de elegancia de una mujer con ropa  que había sido históricamente masculina.
Adam Smith (London)


De nuevo Ruth Morley es una de las encargadas del inolvidable vestuario de este premiado film de 1977 de Woody Allen que ganó nada menos que cuatro Oscars:
Mejor Director - Woody Allen
Mejor Película
Mejor Actriz - Diane Keaton
Mejor Guión Original - Woody Allen y Marshall Brickman


Las mujeres que se atrevían como Annie Hall a enfundarse un traje despertaban una secreta fascinación en algunos y desaprobación en otros. Sin embargo la democratización de la ropa masculina en el cine  ha contribuido a que muchas mujeres se atrevan a usar chaleco, corbata, camisa y pantalones. Marlene Dietritch ya apareció con un increíble smoking en 1930 y otras estrellas del Star System como Greta Garbo y Katherine Hepburn también hacían gala de estos 'suite'.
Adam Smith (London)

Just Cavalli (Milano)
Annie Hall representa el modelo de una mujer moderna, culta, con preocupaciones artísticas y aspiraciones. La personificación estilística de esta modernidad varonil con el traje representa la continuación de la ruptura con los códigos tradicionales a la hora de vestir que comenzó con la rebeldía de Coco Chanel y que ha continuado imbatible hasta nuestros días.

Esta temporada de primavera- verano ya viene con múltiples referencias a esta tendencia andrógina y la próxima temporada otoño- invierno vendrá cargada de esta tendencia que no ha dejado de reinventarse.

martes, 3 de abril de 2012

TAXI DRIVER: A propósito de Jodie Foster


SCORSESE

La vienesa Ruth Morley o Ruth Miriam Birnholz (1925-1991) es la responsable de vestuario de la película Taxi Driver y la artífice del estilo imborrable de una Jodie Foster adolescente y aniñada, para muchos irreconocible.
Ruth Morley cuenta en su haber con otras grandes participaciones en 'costume design' como Annie Hall en 1977 un año más tarde que Taxi Driver, o Kramer contra Kramer (1979), El milagro de Anna Sullivan y se ha encargado del vestuario de 35 espectáculos de Hollywood.

Pero hablemos del estilo sixties, que ha vuelto esta temporada. El marco de la película nos traslada a Nueva York, y la pequeña Jodie Foster encarna el papel de Iris 'easy' Steensma, por la que Travis Bickle interpretado por un joven Robert de Niro desarrolla una cierta protección paternal. Hay un predominio del estilo hippy mezclado con la psicodélica de los años 60 representado por las cinturas altas en los vaqueros y shorts. Los dos modelos de gafas de sol que luce durante la famosa escena de la cafetería en la que se produce un salto de raccord son de estilo psicodélico  unas en tonos rojos y otras en tonos verdes, estilo propio de esta década de excesos.
    
Las camisetas y camisas se recortan formando casi un 'bandeau' resaltando las formas femeninas y las cuñas toman protagonismo en los pies de Iris para restarle infantilidad a sus 14 años. Firmas Top Shop han rescatado la forma de sus cuñas y otras como Wildfox se han encargado de hacer su propio homenaje al estilismo firmado por Ruth Morley en este film, haciendo un guiño a Scorsese en su pasada colección así como al estilismo más musical de los 60.  Y sacó incluso su propia camiseta inspirada en la película y mezclada con la reconocible personalidad que distingue el vestuario de esta película de 1976 (foto posterior).